miércoles, 15 de enero de 2014

Película: La historia de Magnasertemon.

Mucho antes de cualquier tiempo conocido, el digimundo era un lugar inestable, azotado por virus y diversos programas. Los pocos digimon que habían, eran el resultado de su propia lucha por sobrevivir, ya que, solo uno de cada mil, lograba salir de su digihuevo.
Las constantes tormentas eléctricas que se producían en la red, borraba los datos de cualquier ente, y muchos digimon se perdían en el inmenso internet y nunca se volvía a saber de ellos.
Pero un día, eso cambió, del cielo, llegó un ser al que todos tomaron por un Dios, debido a su enorme poder.
Este Dios, al que llamarían Yggdrasil, creó un lugar donde los digimon pudieran estar, creó un territorio para que los digimon no se esparcieran por toda la red.
Este Dios, trajo consigo una luz brillante, una luz que permitía a los digimon cambiar de forma y hacerse más fuerte, a este cambio se le llamó digievolución.
Uno de estos rayos divinos, dio a un digihuevo que no estaba destinado a nacer.
Siglos después, de este digihuevo nacería un digimon, pero directamente a su nivel hipercampeón.

Con el nuevo mundo, los digimon comenzaron a crecer, y cuatro digimon destacaron, llegando a su nivel hipercampeón, estos seres, algún día serían llamados bestias sagradas. Estos cuatro poderosos digimon, decidieron visitar al creador de su mundo, ya que , se vieron en la obligación de protegerlo, pero Yggdrasil nunca dijo nada.
Pero pronto conocerían las intenciones de este creador. En el mundo digimon, comenzaron a suceder terribles catástrofes, todas provocadas por Yggdrasil, para comprobar el instinto de supervivencia de los digimon. De este modo, solo los más poderosos lograban sobrevivir. Cuando las bestias sagradas se dieron cuenta de que Yggdrasil era el causante de todo se rebelaron contra él, en vano, ya que Yggdrasil mostró estar en gran superioridad.
Mientras todo esto transcurría, un poderoso digimon pasó desapercibido, Magnasertemon, que disponía de un digicore único, el mismo digicore que Yggdrasil, vagaba por el digimundo buscando una respuesta a sus terribles dudas, ya que él no debería haber existido nunca, no encontraba motivos para seguir existiendo, pero tampoco era capaz de quitarse la vida ni de encontrar un rival que pudiera hacerlo. Pero le llegaron noticias de Yggdrasil, su padre en cierto modo, y pensó que él podría ayudarle a resolver sus dudas.
Magnasertemon llegó hasta el Dios del mundo digital, y allí le habló. Yggdrasil, que no pronunció palabra, directamente le lanzó un rayo con el que pretendía fulminar a Magnasertemon, pero para sorpresa de ambos, el ataque resultó inofensivo. Entonces Yggdrasil lo comprendió, sabía por qué su ataque había fracasado.
Magnasertemon, atacó a Yggdrasil por haberle atacado, pero el resultado fue el mismo, pues el digicore de Yggdrasil no puede destruirse a si mismo, por ese motivo, Magnasertemon no podía quitarse la vida, ambos comprendieron que no podría derrotar al otro y que la batalla era en vano.
Pero Magnasertemon sabía que Yggdrasil no podía seguir vivo, porque destruiría su mundo y allí, cerca del palacio de Yggdrasil, encontró a las bestias sagradas malheridas.
Las bestias sagradas explicaron los motivos de su lucha.
Magnasertemon comprendio cual era su destino. Su destino era otorgar el digicore de Yggdrasil para que otro digicore se uniese a él, así, podrían derrotar a Yggdrasil.
Magnasertemon dividió su poder en cuatro partes iguales y se las dio a las bestias sagradas, que en ese momento se convirtieron en tales.
Tan solo los datos que formaban el cuerpo exterior de Magnasertemon quedaron para ser un digihuevo, de ahí, que los ranamon sean tan débiles, pues nacieron del polvo de un hipercampeón.
Las bestias sagradas, con su nuevo poder, se lanzaron a destruir a Yggdrasil, ahora que poseían su digicore, eran inmunes a sus ataques, asi que pudieron vencer a Yggdrasil.
O tal vez no, pues de su interior salió una esfera que mostraba códigos, registros...
Esta esfera se actualizó y tomó una nueva conciencia.
La bestias sagradas lo tomaron por una digievolución y el problema se solucionó, ahora Yggdrasil intentaría hacer el bien, pues ya había obtenido dato de  cómo se las apañaban los digimon en sobrevivir a catástrofes y ahora quería analizar como harían su civilización ...

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