Seraphimon y Craniumon son atacados por los Myotismon de Barbamon.
-¡Corriente sangrienta!- atacan.
-Permíteme, ¡Siete cielos!- ataca Seraphimon.
Los Myotismon son derrotados.
Barbamon está observandolo todo.
-Estos estúpidos, van a descubrir el auténtico poder de la oscuridad.-dice Barbamon.
Barbamon chasquea los dedos y un centenar de Myotismon aparecen.
-Destruir a los intrusos.- ordena Barbamon.
La base de Barbamon es una inmensa cueva repleta de tesoros, monedas de oro, rubíes, zafiros, gemas...
-Olegmon, presentate.- ordena Barbamon.
Olegmon brota de entre las monedas de oro.
-A sus pies mi señor.
-Quiero que me traigas el orbe de oscuridad y las piezas del infinito.-ordena Barbamon.
Olegmon obedece temeroso.
-Con las piezas del infinito y el orbe de la oscuridas no podré perder.
Craniumon destruye al último de los Myotismon.
-Estos no son rivales para nosotros, tan solo es un calentamiento.- dice Craniumon.
-Cierto, creo que son solo para hacernos perder el tiempo.
Ambos continúan por el pasillo y llegan a la base de Barbamon.
Barbamon los espera, sentado en un enorme montón de monedas de oro, sujetando su báculo y con las piernas cruzadas.
-Un caballero real y uno de los grandes ángeles, os ofrecería hospitalidad pero no sois bienvenidos.
-Barbamon, el monstruo de la avaricia. Tu deseos de tener mas cosas será tu destrucción. Tú, el señor demonio que provoca a los demás. ¿Has sido tú quien ha preparado todo esto?- pregunta Seraphimon.
-Veo que sabes reconocer el talento. Así es, yo lo planeé todo, incité a Lucemon para que reuniera a todos los demás señores demonios. Dicen que mi pecado es la avaricia, pero el de Lucemon debería ser la codicia, porque la idea de dominar el mundo lo cegó, y no se paró a pensar en las consecuencias. Yo reuní a Daemon, y él a los demás, luego los engañó y les prometió a cada uno lo que más querían. Yo sé lo de la profecía, aquel que venza y encierre a las bestias sagradas, acumularía un enorme poder para acabar con Yggdrasil. Las bestias sagradas eran cuatro pilares sobre los que se apoyaba el mundo digital y por lo tanto Yggdrasil. Vuestro dios, descubrió a los amos oscuros intentando atacar a las bestias sagradas, por lo que Yggdrasil arrebató la divinidad de las bestias sagradas y se la dio a los ángeles, cambiando así los pilares de este mundo de cuatro a tres. De esta forma, Yggdrasil cree que la profecía no podrá cumplirse y así salvar su vida, pero Yggdrasil será mío, primero los ángeles serán destruidos, y después las bestias sagradas y cuando Yggdrasil tenga que usar su propio cuerpo como el único pilar para este mundo, y cuando lo derrote, me quedaré con sus piezas, formando en mi, el único pilar, y ascender como Dios del mundo digital- dice Barbamon.
-Tienes delirios de grandeza, Yggdrasil jamás caerá ante ti- dice Craniumon.
Barbamon lanza una llamarada de fuego a las monedas donde está sentado. Las pone al rojo vivo y las golpea, lanzando todas las monedas a Craniumon y Seraphimon.
-Cuidado Seraphimon- dice Craniumon protegiendo con su escudo a Seraphimon.
-Gracias, sé que nosotros no os caemos bien.
-Te equivocas, yo no cuestiono las decisiones de Yggdrasil, por lo tanto me da igual que hayais sustituido a las bestias sagradas.
-¡Siete cielos!- ataca Seraphimon.
Ophanimon continúa por el hueco, dirección a la base de Barbamon. Finalmente llega a la base y observa a Seraphimon pelear contra Barbamon.
Barbamon lanza una llamarada desde su báculo, el ataque alcanza a Seraphimon y a Craniumon.
Ophanimon vuela y ataca a Barbamon con lanza del edén.
Barbamon resulta herido.
-¿Otro ángel?- pregunta Barbamon.
-Ophanimon ¡qué alegría!- dice Seraphimon.
-Maldición, ¿Cuánto vas a tardar Olegmon?
Olegmon se dirige a una enorme puerta. Introduce una enorme llave en la cerradura y entra.
Allí coge el orbe de oscuridad y las piezas infinitas.
Rapidamente vuelve con su amo, ataca con sus hachas y así tiene tiempo suficiente para recoger los objetos.
Con las piezas del infinito, Barbamon adquiere un agujero negro en el abdomen, sus brazos aumentan de musculatura, y en su cabeza crece un casco con forma de A.
En la mano derecha sostiene el orbe de oscuridad.
-Se ha transformado- dice Craniumon.
Barbamon usa el orbe de oscuridad, y envía una enorme cantidad de energía negativa a Olegmon.
Olegmon se vuelve oscuro, le crecen alas en la espalda y garras.
-¿Qué bestia es esta?- pregunta asustado Craniumon.
-El orbe de oscuridad, es un objeto único que aumenta la calidad de las energías negativas y las hace mejores. Una vez mejoradas, se pueden envíar a un digimon. Como tú, Craniumon.-dice Barbamon.
Barbamon lanza energía negativa a Craniumon y esta le provoca las mismas mutaciones que a Olegmon. Ahora, son los dos ángeles quien deben encargarse de esto.
-Cristales de Sefirot- ataca Ophanimon a Craniumon.
-Siete cielos- ataca Seraphimon a Olegmon.
Barbamon observa con gusto el espectáculo.
-Craniumon, detente, tienes que controlarte ¿cuándo has dejado de ser fiel a Yggdrasil?- dice Ophanimon.
-Ygg...- Repite Craniumon.
-No la escuches, obedece mis órdenes- dice Barbamon.
Craniumon se queda parado, en una pelea contra él mismo, resistiéndose al poder de la oscuridad.
Barbamon intenta incitarle de nuevo para que ataque, pero Ophanimon le golpea con sus cristales de sefirot y lo calla.
Olegmon pelea con Seraphimon, pero Seraphimon lo domina facilmente, Olegmon observa que Craniumon se está liberado de la oscuridad, así que absorbe la energía de Craniumon y aumenta más su poder.
Craniumon cae al suelo. Ophanimon ataca con lanza del edén a Olegmon, y a este ataque, se le suma el de Seraphimon.
Olegmon muere. La energía es absorbida por el orbe de la oscuridad.
El orbe comienza a desestabilizarse.
-Maldición.
Barbamon tiene que introducir el orbe en el agujero negro de su abdomen. Barbamon comienza a cargarse de energía negativa y comienza a descontrolarse.
-Cuidado Ophanimon.-dice Seraphimon.
Barbamon aumenta su tamaño, y aparece una estela negra en su cuerpo.
Barbamon se come a Craniumon.
Seraphimon y Ophanimon unen sus ataques y golpean a Barbamon, consiguen destruir su estela.
-Debemos destruir el orbe.-dice Ophanimon.
-Muy bien, yo bloquearé sus ataques, tú destruye el orbe.
Ophanimon se dirige al agujero negro del abdomen de Barbamon.
Barbamon intenta atacar a Ophanimon, pero Seraphimon le ataca con siete cielos, de manera que no puede evitar que Ophanimon llegue al orbe y lo atraviese con su lanza.
El orbe explota y Barbamon sale expulsado de allí.
Finalmente, con gran esfuerzo llega a Lucemon.
-Señor Lucemon, me han derrotado, ya solo quedan Daemon y usted.- informa Barbamon.
-Estoy al tanto de todo. Barbamon, descansa aquí y recuperate, yo me encargaré de todo.
-Señor, regeneraré el orbe de oscuridad para que puedas usarlo.
-No esperaba menos de ti.
Skullsatamon observa todo en la distancia y se marcha.
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