martes, 28 de enero de 2014

Capítulo 29: El monstruo de la gula.

Omegamon y Sleipmon se dirigen por el segundo pasillo, marcado por el símbolo de la gula.

-Este lugar... se nota la enorme influencia maligna.- dice Omegamon

-Yggdrasil confía en nosotros para solucionar el problema, y así lo haremos.

Beelzemon observa a los dos caballeros reales. Se pasa la lengua por los labios.

-Comida.

Omegamon y Sleipmon continúan caminando y llegan hasta un laberinto.
Beelzemon aparece por las espaldas disparando con su pistola (doble impacto) los caballeros reales se dispersan por diferentes partes del laberinto.

Beelzemon persigue a Omegamon.

Omegamon dispara con su cañon garuru, pero Beelzemon es más rápido y esquiva sus ataques.

Sleipmon escucha los disparos de su compañero y va en su dirección.

-Resiste amigo mío.

Beelzemon sigue disparando y escondiendose.

-Maldita lagartija, ¿tienes miedo?- dice Omegamon.

-No, pero me gusta jugar con la comida.

-¡Bifrost!- ataca Sleipmon.

El ataca alcanza a Beelzemon.

-Suponía que no podría ser tan fácil derrotaros, así que, subiré mi nivel.

Beelzeeñmon se transforma en modo ráfaga.

-Ahora, caballeros reales, ha llegado vuestro fin.

Beelzemon dispara y Omegamon también.
Ambos ataques se bloquean.

Ulforceveerdramon se detiene un momento, ha escuchado ruidos. Saca sus cuchillas.
-¿Quién está ahí?- pregunta Ulforceveerdramon.

-Tranquilo, somos nosotros, Ophanimon y Rhodocknightmon.

-¿Dónde está Dynasmon?- pregunta Ulforceveerdramon.

-Ha vuelto con Yggdrasil, quedó mal parado después de nuestra batalla con Belphemon.- explica Rhodocknightmon.

-Creo que ya sé lo que pasa. El área oscura, los símbolos de los pecados capitales, son los siete reyes demonio digimon, y los siete , están trabajando juntos. - Dice Ulforceveerdramon.

-Comprendo, esta es un crisis muy grave- dice Ophanimon.

-Si pudieramos contar con las bestias sagradad, vosotros, los tres ángeles, no estais a su altura.- dice Ulforceveerdramon.

-Cierto es, pero las bestias sagradas eran débiles frente a los amos oscuros, por eso fueron destituídas de su cargo, para que la profecía no se cumpliera.- dice Ophanimon.

-En cualquier caso, esa profecía no podría cumplirse mientras nosotros, los caballeros reales, sigamos respirando.- dice Rhodocknightmon.

-Aliento de odín- ataca Sleipmon.

-Ja ja ja, iluso, eres demasiado lento para alcanzarme con tus ataques.

Omegamon ataca con cañon garuru, pero Beelzemon esquiva el ataque.

-Si no puedo alcanzarte a distancia- dice Omegamon sacando su espada- te atravesaré con mi espada.

Beelzemon sonríe.

Omegamon se lanza al ataque con su espada, Beelzemon alza el vuelo y dispara desde arriba a la cabeza de Omegamon.

-Arght- grita Omegamon.

Sleipmon corre a socorrerle, dispara su bifrost para mantener alejado a Beelzemon.

-Omegamon, ¿estás bien?- pregunta preocupado Sleipmon.

-Sobreviviré. Es demasiado rápido, pero si eres capaz de bloquear sus alas, tú, podrías alcanzarle.

Sleipmon comprende lo que le dice su amigo, empieza a correr, y se sitúa rapidamente detrás de Belzeemon. Dispara su bifrost pero no le acierta en sus alas, Beelzebumon dispara con su cañón pero Sleipmon lo esquiva.

-Yo también soy rápido- dice Sleipmon.

-Eso he comprobado, pero yo surco el cielo.

-¡Cañón garuru!- ataca Omegamon por las espaldas a Beelzemon.

Beelzemon cae al suelo y Seipmon usa aliento de odín y congela sus alas.

-Malditos,pero de igual manera sigo siendo rápido.- dice Beelzemon enfadado

-¿Estás seguro?- dice Sleipmon mientras dispara su bifrost.

Beelzemon intenta esquivar los tres disparos pero le aciertan en el hombro y en su ala.

-Estúpido, el peso extra del hielo impide que puedas moverte con rapidez, por lo tanto no puedes esquivar mis ataques.

-Malditos, esto no es nada.

Beelzemon se mueve de manera que los caballeros reales están frente a él.

-¡Estrella del caos!- ataca Beelzemon.

El ataque le da a ambos caballeros reales, Sleipmon ha protegido con su escudo a Omegamon, como resultado, Sleipmon ha quedado malherido.

-¡Sleipmon!- grita Omegamon

-Estrella del caos

-Te destruiré monstruo, ¡cañón garuru!

Omegamon usa todo su poder.
Los ataques chocan, pero el de Beelzemon comienza a ganar.

-¡No te rindas Omegamon, te entrego mi poder!- dice Sleipmon.

Gracias a este nuevo poder permite que Omegamon gane.

-¡Os comeré, os comeré a todooos arght!- dice con sus últimas fuerzas Beelzemon mientras el ataque de Omegamon le destruye.
Sleipmon se retira a Yggdrasil, ha quedado malherido.

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