-Maldito.- grita Dynasmon.
-¿Por qué?- pregunta Infinitmon.
-Has matado a tu general.- responde Dynasmon.
-Así es, pero ¿no os he hecho un favor? Vosotros no podías vencerle, y él se transformó en ese ser por voluntad propia, aun sabiendo que ponía en peligro mi mundo digital.- explica Infinitmon.
-¿Tú mundo? Este mundo no te pertenece.- dice Alphamon.
-Caballeros reales, ¿qué creeis que podeis conseguir? En nuestro anterior encuentro os salvasteis de milagro, creo que quedó demostrado la enorme diferencia de poder que nos separa, yo soy el ser más poderoso de este mundo, el propio Yggdrasil me teme, tanto, que huyó.
-No blasfemes sobre nuestro Dios.- grita Dukemon.
-¿O qué?¿ Acaso me atacarás?¿No será con tu poder? Simplemente no podeis hacer nada, yo os supero.
-Pero a mi no.- interrumpe Ancienranamon.
-Claro que te supero.
-Al fin lo he comprendido, el motivo de que me echarás de este mundo, no fue otro que por miedo, sólo yo podía salvar este mundo, porque mi poder es infinito.- dice Ancienranamon.
-¡Bobadas!-grita Infinitmon.
- Tú temes el poder que poseen los digimon cuando se unen con un humano,y eso, que no lo has visto en su totalidad.
-Te equivocas, tú y yo ya hemos peleado en el pasado, aunque de forma pasiva por mi parte. Cuando Blackdragomon capturó a Muumon, parte de mí residía en él, allí comprobé el poder de los humanos, pues Muumon era el arma definitiva para apoderarme de este mundo, pero por desgracia, tú la destruiste, y en otra ocasión anterior, ya habíamos peleado, pues yo formaba parte de Angusterimon, cualquier bestia nacida en el área oscura, tiene mi esencia, y allá contemplé el poder de Ancienranamon, pero una vez más lo pude sentir, cuando te enfrentaste a los cuatro Ultracampeones, ¿cómo era posible que uno solo pudiera acabar con cuatro digimon del mismo nivel? Y entonces lo comprendí, el inmenso poder de tu digimon, no nace de él, si no de ti, Adri.- dice Infinitmon.
- Y aun con todo has intentado empezar una batalla que no ganarás.
-No del todo, Yggdrasil selló tu poder, así que no es como antes, no debo temerte.
-Tal vez si, pero tu disparatado plan llegará a su fin.- amenaza Ancienranamon.
-Este plan lleva muchos años cocinandose. Ya que vais a morir, os contaré todo respecto a mi existencia. Yo nací por casualidad, no era más que un programa nacido en la red, defectuoso, intentaron borrarme pero escapé de esa suerte llegando a este mundo, que estaba siendo creado por Yggdrasil, tan solo pude salvarme en un punto específico, un lugar donde brotaba el ácido, allí, comencé a tomar conciencia de mi existencia y alimentado por mi odio y mi ira, creé el área oscura y con ella, la aparición de la mayor maldad que habita en los digimon. Allí, aprendí a usar el ácido, y comprobé que solo en él podía establecerme. A medida que el tiempo pasaba, fui comprobando como los digimon comenzaban a matarse entre ellos sin motivos importantes, y también comprobé que el maldito de Yggdrasil usaba mi área oscura para encerrar a los digimon malvados, el área oscura era solo mía y Yggdrasil la usó de cárcel. Furioso de que vuestro dios usara así mi particular mundo, influencié a los reyes demonio para que se unieran formando a Ogudomon y de esa forma atacar a Yggdrasil. Pero las bestias sagradas, junto con Yggdrasil lo llevaron al área oscura y aquí me descubrieron, antes de poder darme cuenta, me encerraron con Ogudomon, en una puerta en la que solo las muertes de los reyes demonio me liberarían, perfecta prisión ¿verdad? Los reyes demonio, transformados en Ogudomon, también estaban encerrados allí, así que ¿Cómo escapar?. Pero no me rendí, separé los datos de Ogudomon y poco a poco los fui liberando al exterior, de manera que renaciesen los reyes demonio, esto me llevó milenios, por lo que elaboré otro plan, como los reyes demonio, salvo Barbamon, eran independientes de mí, cada uno actuaba por voluntad propia, así que le ordené a Barbamon que se encargara de reunir a todos los reyes demonio, mientras yo me encargaba de crear el arma definitiva con la que apoderarme de todo y vengarme de Yggdrasil, Muumon, pero el imbécil de Blackdragomon robó el digihuevo sin saber que solo yo podía controlar a Muumon, por suerte, tú, humano, acabaste con Muumon. Después, fabriqué otro ser, para que llevara mi voluntad más allá del área oscura, el maestro oscuro, su misión era expandir el ácido, pero por desgracia encontró un rival que tenía planes opuestos a los míos, se trataba de Armagedonmon. Decidí investigar a ese digimon, y descubrí que era obra del amo oscuro Machinedramon, pero además descubrí la profecía del final de Yggdrasil. Cuando todos fueron destruídos, necesitaba un motivo por el cual, los más poderosos digimon vinieran y le dieran muerte a los reyes demonio, por lo que Barbamon consiguió convencer a todos para invadir el mundo digital y matar a Yggdrasil, no me interesaba que lograran su propósito, pues entonces yo no podría escapar, con la muerte de cada uno, la puerta se abrió, pero aún quedaba un cabo suelto, debía comprobar el poder de quienes habían acabado con los reyes demonio, así que invoqué a Ogudomon, tras comprobar vuestro poder, decidí hacer aparición, os vencí, y con todo el enorme poder que había almacenado, llevé mi mano hacia el mundo digital, reescribiendolo y encerrando a las bestias sagradas, para así, acabar con Yggdrasil.
Pero para mi sorpresa, Yggdrasil se fue, yo esperaba un enfrentamiento contra él, pero no fue así, creé a tres líderes que se encargaran de custodiar una bestia sagrada y de expandir el ácido, le devolví la vida a Ogudomon y le puse a custodiar a Zuquiaomon, pronto surgió una resistencia, los doce olímpicos, o lo que quedaba de ellos junto con los tres grandes ángeles se lanzaron a pelear. Los ángeles lograron escapar gracias a los olímpicos, algunos de ellos juraron lealtad hacia mi, pero yo sabia de su traición. Después, Ogudomon comenzó a tener problemas con la resistencia de su territorio y comenzó a perder territorios y ácido, después llegaste tú humano y lograste liberar todos los territorios. Ahora lo sabes todo.- dice Infinitmon.
-¿Por qué me lo has contado todo?- pregunta Ancienranamon.
-Porque yo no soy como Yggdrasil, que actuaba por su conveniencia, yo ahora soy el Dios de este mundo, y como tal, seré justo.- dice Infinitmon.
-No permitiré más embustes hacia Yggdrasil. ¡Dragones del caos!- ataca Dynasmon.
Infinitmon bloquea el ataque con sus manos.
-A pesar de vuestroa fracasos, lo intentais de nuevo, batiros pues, contra mi propia carne.- dice Infinitmon.
Del ácido brota una esfera oscura y de ella nace Muumon.
-¡No puede ser!- grita Ancienranamon.
-Muumon, destruyelos a todos salvo a Ancienranamon.- ordena Infinitmon.
-Ancienranamon, tú acompañame a mi trono.
Ancienranamon lo sigue, Infinitmon se sienta en su trono, en los lados del trono hay dos Muumon, como si de perros se tratara.
-A ti no pretendo destruirte, me interesa que seas mi aliado, únete a mi. Te ofrezco ser el segundo al mando, y te pondré de gobernador en el mundo humano.
-¿El mundo humano?- pregunta Ancienranamon.
-Así es, el plan final de mi plan es la conquista del mundo humano, me vengaré de quien intentó borrarme, condenandome a esta existencia sin sentido encerrado de por vida y cuando lo encuentre, lo absorveré y así estaré completo, podré manifestarme más allá del ácido, y podré ser libre.- explica Infinitmon.
-Tan solo hay un problema, ¡A mi no me gusta ser el segundón de nadie!- dice Ancienranamon mientras saca su espada.
Los caballeros reales combaten contra Muumon, Muumon golpea a Sleipmon y lo deja malherido.
-¡Sleipmon!- grita Dukemon.
Muumon dispara un rayo de energía por su boca, todos lanzan sus ataques para bloquear el de Muumon.
-¡Es muy poderoso!- dice Alphamon.
-Dejadmelo a mi. ¡Aliento de Wybern!- ataca Dynasmon.
Este ataque, no es normal, ya que Dynasmon usa todos sus datos para incrementar al máximo el daño. El ataque impacta en Muumon y lo destruye por completo. Se produce una enorme onda expansiva que mata a los dos Muumon que están con Infinitmon.
Dynasmon cae al suelo, desintegrándose.
-Dynasmon...- dice Alphamon.
-Teneis que salvar este mundo, no os preocupeis por mí, cuando Yggdrasil vuelva con nosotros, renaceré.- dice Dynasmon.
Dynasmon muere.
-¡Dynasmon!- grita Alphamon.
Ancienranamon dispara su bola de energía ancient, pero los Muumon protegen a Infinitmon.
Los caballeros reales llegan.