A la luz de los nuevos acontecimientos, los caballeros reales adoptan una nueva estrategia: destruir las torres de ácido.
El grupo dirigido por Alphamon,donde está Adri y Magnasertemon se dirige a otra posición.
El maestro oscuro está al tanto de las acciones llevadas por los engendros y los caballeros reales. Asi que moviliza a sus engendros para defender las torres.
El grupo de Alphamon llega a la siguiente torre, pero es emboscado por muchos engendros. Entre ellos uno de enorme tamaño.
Los caballeros reales son sorprendidos por la emboscada.
Ulforceveerdramom es sorprendido y cae debilitado, pero Magnamon le protege.
Craniumon y Sleypmon preparan una dura defensa, mientras que Omegamon y Alphamon atacan sin descanso junto a Magnasertemon.
Los engendros empiezan a ganar terreno pero aparecen los caballeros reales restantes, acompañados de los doce olimpicos.
Gracias a estos refuerzos , la batalla se equilibra.
-¿Merkurimon?- pregunta Adri sorprendido.
-Adri, recuerda que este mundo en el que estamos no es el mismo que en el que estuvimos, este Merkurimon no es como aquel, aquel no era un olímpico, era un siervo de las bestias sagradas.-le explica Magnasertemon.
-Es cierto, a veces se me olvida.
-¡Eliseo Final!- lanza su ataque dukemon, destruyendo a dos engendros que se acercaban a Adri y Magnasertemon.
-Gracias Dukemon- agradece Adri.
Magnasertemon se lanza al ataque junto a Dukemon, los engendros atacan, pero cuando lo hacen, Magnasertemon se oculta bajo el escudo de Dukemon, y este ataca con su "Sable Real". Magnasertemon salta de detrás del escudo y remata a los engendros supervivientes con su "corte de luz"
Omegamon destruye a una veintena de engendros con su "cañon garuru" y los que se acercan, son pasto de la espada de Alphamon.
Los doce olímpicos también hacen destrozos en las filas enemigas.
Todos los engendros han sido eliminados salvo el gigante, que ataca a todos con sus largos brazos.
Golpea a gran parte de los caballeros reales y los olimpicos, esquivan el ataque solamente, Magnamon, Mercurimon y Magnasertemon.
Los tres se lanzan al ataque sin dudarlo, mientras los otros se incorporan de nuevo.
Magnamon ataca con sus "misiles de plasma" Mercurimon con "millar de golpes" y Magnasertemon con "bola luminosa".
Los ataques impactan en el engendro y este cae sobre la torre, los demás caballeros reales y los doce olímpicos lanzan su ataque y alcanzan al engendro.
Cuando el humo se disipa, aún está el engendro, malherido y casi destrozado.
-¡Un golpe más!- ordena Dukemon.
Antes de que lancen su ataque, el engendro absorve la torre y todo el ácido de la zona, así aumenta su tamaño y poder.
Los caballeros atacan junto a los olímpicos pero esta vez el ataque no causa graves daños.
El engendro estira su brazo, alcanza, y atrapa a ceresmon, y este es eliminado por el ácido.
-¡Ceresmon no!- grita Apollomon.
-¡Olímpicos, retroceded! Solo los que dispongan de un escudo entraremos al combate, así evitaremos que nos toque con ese ácido- ordena Alphamon.
Así, solo los que tienen escudo se lanzan a la batalla. Los demás contemplan la batalla. Los que disponen de un ataque a distancia , atacan.
A pesar de los ataques, el engendro no sufre grandes daños.
-¡Maldita sea, es demasiado fuerte!- dice Adri.
Magnasertemon, a pesar de las advertencias recibidas, salta al aire, mientras se enrolla con sus cadenas, cuando comienza a acercarse al engendro, comienza a girar haciendo que sus cuchillas corten al engedro de forma diagonal y así afectar a mas partes del engendro. Los demás ven que el engendro está debilitado y aprovechan para atacar conjuntamente.
El humo se disipa, pero la bestia sigue viva.
El engendro se dispone atacar, pero es sorprendido por Zuquiaomon y Azulonmon y seguidamente, todos atacan a la vez.
Así consiguen matar al engendro.
-¡Zuquiaomon!- dice sorprendido Adri
-Humano, estaba en deuda contigo por ayudar a mis debas.
-Además, hemos venido para darte una ayuda extra- interrumpe Azulonmon.
Azulonmon lanza un rayo a Magnasertemon, lo que le hace llegar hasta el modo rayo.
-Creo firmemente en que los humanos podeis potenciar mucho más, el poder de los digimon.- Explica Azulonmon.
Zuquiaomon y Azulonmon se retiran, los olímpicos se quedan en la retaguardia y los caballeros reales continúan su marcha.
El maestro oscuro empieza a temer su final.
-Los digimon más poderosos se están uniendo contra mi. Mmm , si creen que podrán conmigo son más ingenuos de lo que yo creía, nada podrá conmigo, el mundo digital será solo mío- Exclama entre risas el maestro oscuro.
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