Los digimons huyen aterrorizados del ácido, muchos han sido eliminados.
El ácido se ha solidificado en algunas zonas y en ellas, se pueden ver a los digimons que han caído victimas.
Magnanciemon y Adri siguen buscando la guarida del maestro oscuro, pero magnanciemon está cansado y tiene que parar.
Magnanciemon vuelve a Ranamon, están en la zona sólida del ácido.
-Esto es la viva imagen de la muerte- dice Adri observando su alrededor.
-¡Qué ironía!- exclama Ranamon.
En aquel lugar, reinaba la muerte, la soledad, era algo maldito, no habían digimon ni tan solo en el aire, de aquel lugar, emanaba una extraña energía que hacía que los digimon huyeran aterrorizados.
-Ranamon, ¿tú también lo sientes?
-Si, algo no está bien, no sentía una energía así desde el enfrentamiento con Muumon.
-Esta cosa, no es de este mundo ¿verdad?
-Lo que está claro es que no es un digimon, ni tampoco es un ataque de uno.
Mientras tanto, el maestro oscuro se regocija de su "victoria", aunque solo posee a dos ultraliscomon que se debaten entre la vida y la muerte, y está malherido.
-Ni las bestias sagradas pueden detener el ácido, pronto, brotarán las semillas de mi victoria.
Ranamon ya ha descansado, por lo que Adri y él, deciden continuar con la búsqueda, pero, mientras Adri saca su dispositivo, a unos metros de allí, el suelo comienza a reesquebrajarse.
-¡He oído algo!- dice alarmado Ranamon.
De pronto , del suelo aparece una criatura jamás vista, un ser del mismo color que el ácido, compuesto por pedazos de otros digimon sellados por pegotes de ácido, de un tamaño de unos 10 metros, sin capacidad de razonar y guiándose unicamente por su instinto de matar.
-¡Qué es eso!- grita asustado Adri.
Ranamon armoevoluciona en Rasewamon.
-Criatura, no oses acercarte o lo que quedará de ti no será más grande que un bit.-amenaza Rasewamon.
La criatura ignora por completo la amenaza de Rasewamon, y se lanza a por él. Rasewamon es más rápido y esquiva con facilidad los golpes de la bestia, y cuando los esquiva, le corta con sus cuchillas.
El problema es que la criatura cubierta por el ácido, no siente dolor, y los cortes se regeneran en cuestión de segundos.
-¡Maldita sea! -Maldice Rasewamon.
La bestia sigue atacando sin miramientos, Rasewamon le clava sus cuchillas y le ataca con "lluvia divina" pero no obtiene resultados.
La bestia alcanza a Rasewamon con un golpe y Rasewamon se debilita y vuelve a Ranamon.
Mientras tanto, los caballeros reales se han reunido.
-Compañeros, hoy nos reunimos para debatir sobre qué hacer con el problema del ácido-dice Alphamon.
-Deberíamos acatar las órdenes dadas por nuestro señor Yggdrasil, y no intervenir- dice Craniunmon.
-Si seguimos las órdenes de Yggdrasil, no quedará nada de nuestro mundo, yo personalmente , voy a intervenir y ayudar a ese humano a defender nuestro mundo-dice Dukemon.
-¡Esperad un momento! Si osamos desacatar las órdenes de nuestro Dios, seremos enemigos. -Dice Sleymon.
-Lo que está claro, es que si nos atrevemos a desafiar a Yggdrasil, seremos desertores, pero por otro lado, no puedo permitir que ese maldito del maestro oscuro destruya nuestro mundo-dice Omegamon- Por eso, aunque se me considere un desertor, yo voy a intervenir en este problema, con la ayuda de ese humano, la vuestra, la de las bestias sagradas o la de cualquier digimon que quiera detener este problema.
-Omegamon, respeto tu opinión, pero no vamos a atacar al ácido, ni a esas criaturas, debemos darle muerte a quien los ha traido, debemos matar a ese maldito maestro oscuro.- dice Alphamon.
Los caballeros reales, continúan debatiendo , pero Dukemon se marcha, enfadado, porque nadie quiere intervenir y ayudar a los digimon más debiles, y Dukemon piensa que a los más debiles se les deben proteger.
Se marcha de allí ,y se dirige al campo de batalla.
-¿Ranamon estás bien?-pregunta Adri preocupado.
-Tranquilo, me han dado golpes más fuertes.
De pronto surgen tres criaturas mas y rodean a Ranamon y a Adri.
-Ranamon, ¿puedes digievolucionar?
-No me queda energía.
Ranamon solo puede esquivar los golpes de los engendros de ácido, lanza su ataque "rayo de lodo" pero no tiene efecto.
De pronto, una de las criaturas , estira sus brazos y atrapa a Ranamon.
-¡Ranamon!- grita preocupado Adri .
La criatura empieza a envolver a Ranamon en una pasta similar al ácido. Ranamon se resiste pero no puede hacer nada, y por si fuera poco, los demás engendros ayudan a envolver a Ranamon.
-"Sable real"
El ataque impacta en uno de los engendros y lo destruye. Los engendros atacan a Dukemon y este usa su escudo para protegerse, a continuación, libera a Ranamon.
-¿Por qué nos ayudas?- pregunta sorprendido Adri.
-Porque el destino de nuestro mundo está en peligro, y tú eres la esperanza de nuestro Dios."Eliseo final"- dice lanzando su ataque.
Dukemon destruye los tres engendros restantes.
-Te necesitamos humano asi que debes acompañarme-ordena Dukemon.
De pronto aparecen diez engendros más.
-Maldición, debemos irnos ya-
-¿Ranamon tú qué opinas?
-Que si no nos vamos con él , nos quedamos a pelear y morir.
Finalmente, se van con Dukemon y escapan.
Mientras tanto, por todas las zonas infectadas por el ácido, crecen extrañas torres en forma de espiral, y miles de engendros del ácido.
El maestro oscuro contempla desde lo alto de una montaña, subido encima de su Ultraliscomon , la destrucción que ha causado el ácido.
-Ya ha empezado- dice con una mirada preocunte.
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